El Manifiesto 01

Una declaración de intención para un mundo que rara vez deja de pedirnos algo.

Una vida más humana en un mundo cada vez más digital.

No queremos vivir al margen de la tecnología. Queremos recuperar la capacidad de decidir qué lugar merece ocupar en nuestra vida.

El Candil de Barro Atención, sencillez, tecnología con propósito y una forma algo más lenta de estar en el mundo.
manifiesto
Algo no está funcionando 02

Quizá llevamos algún tiempo notándolo.

Tenemos más herramientas para ahorrar tiempo. Y cada vez sentimos que tenemos menos.

Nunca había sido tan fácil comunicarnos, encontrar información, escuchar cualquier canción, hacer una fotografía o llenar unos minutos de espera.

Y, sin embargo, prestar atención a una sola cosa durante un rato empieza a parecernos extrañamente difícil. Algo se ha desplazado casi sin que nos demos cuenta.

01

Todo puede interrumpirnos

Atención

Una conversación, un libro, una comida o unos minutos de trabajo conviven con dispositivos capaces de reclamarnos en cualquier momento.

02

Toda espera necesita contenido

Silencio

Una cola, un trayecto, un ascensor o unos minutos antes de una cita parecen haberse convertido en espacios que debemos llenar.

03

Todo ocurre en el mismo lugar

Herramientas

Leemos, hablamos, fotografiamos, trabajamos, escuchamos música, compramos y descansamos dentro del mismo dispositivo.

04

Todo parece tener que ir más rápido

Ritmo

Ahorramos segundos, aceleramos vídeos, resumimos libros y optimizamos rutinas, mientras seguimos preguntándonos dónde se ha ido nuestro tiempo.

ruido

Quizá el problema no sea que exista demasiada tecnología. Quizá sea que hemos dejado de decidir cuándo merece nuestra atención.

Lo que no proponemos 03

El problema no se resuelve huyendo.

Esto no es una guerra contra la tecnología. Es una defensa de nuestra capacidad de elegir.

La tecnología puede ampliar nuestra creatividad, acercarnos a otras personas, permitirnos aprender, trabajar y hacer cosas que hace poco parecían imposibles.

El Candil no nace para rechazar todo eso. Nace para recordar que una buena herramienta sigue siendo una herramienta: algo que utilizamos con intención.

01
No

Volver al pasado.

Lo antiguo no es necesariamente mejor por ser antiguo.

Recuperar aquello que seguía teniendo sentido.

Rituales, objetos y maneras de hacer las cosas que todavía ayudan a vivir con más atención.

02
No

Desaparecer de internet.

Conectarse también puede significar aprender, crear, descubrir y encontrarnos.

Decidir cuándo queremos estar conectados.

Que entrar sea una decisión y no el estado permanente de nuestra atención.

03
No

Encontrar el dispositivo perfecto.

Ningún teléfono sencillo, reloj o reproductor resolverá por sí solo nuestra relación con la atención.

Construir un entorno que nos ayude.

Elegir herramientas, eliminar estímulos y añadir un poco de fricción cuando haga falta.

04
No

Vivir lentamente todo el tiempo.

Hay momentos para correr, producir, resolver y avanzar deprisa.

Recordar qué cosas necesitan su tiempo.

Una conversación, una comida, un libro, un paseo o simplemente estar con alguien.

05
No

Convertir la desconexión en otra obsesión.

No necesitamos medir cada minuto lejos de la pantalla ni alcanzar una pureza digital imposible.

Volver a relacionarnos con naturalidad.

Usar una pantalla cuando aporta algo. Dejarla cuando ya no lo hace.

elegir

No queremos menos tecnología por principio. Queremos más criterio para decidir cuál merece formar parte de nuestra vida.

Y, sobre todo, queremos que aquello que elegimos utilizar deje suficiente espacio para todo lo demás.
La declaración 04

Si queremos recuperar algo, empecemos por nombrarlo.

No queremos desaparecer del mundo moderno. Queremos volver a estar presentes en él.

Queremos conservar todo lo que la tecnología hace posible sin entregar a cambio aquello que hace valiosa nuestra vida.

01

Queremos herramientas que nos sirvan y después sepan desaparecer.

+
02

Queremos volver a terminar un libro, una conversación y un disco.

+
03

Queremos poder esperar sin necesitar sacar algo del bolsillo.

+
04

Queremos hacer una sola cosa y estar realmente allí mientras ocurre.

+
05

Queremos recuperar el derecho a aburrirnos, pensar y no llenar cada silencio.

+
06

Queremos menos cosas reclamando nuestra atención y más razones para mirar hacia fuera.

+
07

Queremos volver a estar donde estamos.

+
Los siete principios 05

No son reglas. Son puntos a los que volver.

Siete ideas sencillas para recordar qué merece nuestra atención.

No hace falta aplicarlos todos. Ni hacerlo perfectamente. Basta con utilizarlos como una pequeña brújula cuando sintamos que el ruido vuelve a ocupar demasiado espacio.

01
Atención

Protege tu atención

Aquello a lo que prestamos atención termina formando parte de nuestra vida. No permitas que cualquiera pueda decidir constantemente dónde miras, qué escuchas o en qué piensas.

La atención no es tiempo vacío. Es vida en uso.
02
Herramientas

Usa herramientas, no lugares

Una herramienta tiene una función: entramos, hacemos algo y salimos. Cuando una herramienta se convierte en un lugar en el que permanecemos sin saber muy bien por qué, conviene volver a preguntarnos para qué sirve.

Entrar con intención. Salir cuando la función termina.
03
Separación

Separa cuando separar ayuda

No todo tiene por qué ocurrir en el mismo dispositivo. A veces una cámara que solo fotografía, un reloj que solo da la hora o un reproductor que solo reproduce música pueden devolver claridad a una actividad.

Una función. Un objeto. Una intención más clara.
04
Fricción

Añade fricción a lo que te roba tiempo

No todo tiene que resultar inmediato. Cerrar sesión, quitar una aplicación, dejar el teléfono fuera de una habitación o necesitar un paso adicional puede ser suficiente para que una acción vuelva a ser consciente.

Un pequeño obstáculo puede devolver una gran decisión.
05
Vacío

Devuelve espacio al silencio

No todos los minutos necesitan contenido. Deja algunas esperas sin llenar, algunos trayectos sin auriculares y algunos paseos sin una pantalla. El aburrimiento también puede ser un lugar fértil.

Deja que algunas cosas no ocurran.
06
Sencillez

Elige menos, pero mejor

Más aplicaciones, más opciones, más suscripciones y más objetos no siempre significan más posibilidades. Elegir unas pocas cosas que conocemos y valoramos puede liberar una cantidad inesperada de espacio.

Menos decisiones pequeñas. Más espacio para las importantes.
07
Presencia

Vuelve al mundo

La finalidad de todo esto no es utilizar menos una pantalla. Es recuperar espacio para caminar, cocinar, conversar, escuchar, aprender, construir, observar y estar con otras personas.

La pantalla no es el destino. Lo que está fuera de ella sí puede serlo.
Esto se practica 06

No necesitas cambiar de vida para empezar.

Las primeras 24 horas pueden empezar con siete pequeñas decisiones.

No compres nada. No borres toda tu vida digital. No necesitas desaparecer durante una semana. Haz simplemente algunas cosas de otra manera durante un día y observa qué ocurre.

Un día. Sin perfección.
01
Al despertar

No empieces el día mirando el teléfono

Deja pasar un poco de tiempo antes de abrir mensajes, noticias, redes o correo. Empieza el día antes de permitir que otras personas decidan qué merece tu atención.

Prueba: deja pasar los primeros 30 minutos.
02
Durante el día

Apaga las notificaciones que no necesites

No todo merece interrumpirte. Conserva solo aquellas alertas que realmente necesitan llegar en el momento en que ocurren.

Prueba: mensajes importantes sí. Promociones, noticias y redes no.
03
Una vez

Sal de casa sin entretenimiento

Haz un trayecto corto, un paseo o una espera sin auriculares, podcast, música ni una pantalla. No tienes que hacer nada con ese tiempo.

Prueba: veinte minutos son suficientes.
04
En una actividad

Haz solo una cosa

Cocina sin mirar vídeos. Lee sin tener el teléfono al lado. Escucha música sin navegar mientras suena. Elige una actividad y quédate únicamente con ella.

Prueba: una actividad completa, de principio a fin.
05
En una comida

Deja el teléfono fuera de la mesa

No boca abajo. No en silencio. No a veinte centímetros. Fuera de la mesa. Haz que durante un rato mirar la pantalla requiera levantarte para hacerlo.

Prueba: una comida completa.
06
En algún momento

Haz algo con las manos

Escribe, cocina, arregla algo, prepara café, cuida una planta, dibuja, ordena una estantería o trabaja la madera. Haz algo cuya recompensa exista fuera de una pantalla.

Prueba: algo pequeño y completamente tangible.
07
Antes de dormir

Termina el día antes que tu teléfono

Deja el teléfono en otro lugar durante el último tramo del día. Lee unas páginas. Habla con alguien. Escribe. O no hagas absolutamente nada.

Prueba: los últimos 30 minutos sin pantalla.

No preguntes cuántas horas de pantalla has reducido. Pregúntate qué apareció en el espacio que quedó libre.

Quizá sea una conversación. Un paseo más largo. Una idea. Un poco de aburrimiento. O simplemente la sensación de haber estado algo más presente.

Una invitación 07

Quizá hayas llegado hasta aquí por alguna de estas razones.

Este lugar puede ser para ti si alguna vez has sentido que había demasiado ruido.

No hace falta querer abandonar las redes, comprar un teléfono sencillo ni vivir en una casa en mitad del campo. Basta con echar de menos algo de espacio.

01

Si coges el teléfono y a veces olvidas para qué lo habías cogido.

quizá
02

Si tienes acceso a más contenido que nunca pero terminas menos libros, películas o discos.

quizá
03

Si echas de menos hacer una sola cosa sin sentir que deberías estar haciendo otra.

quizá
04

Si te atraen los objetos que hacen pocas cosas pero las hacen bien.

quizá
05

Si alguna vez has pensado que estar permanentemente conectado no debería ser el precio de vivir en nuestro tiempo.

quizá
06

Si quieres conservar lo mejor del progreso sin entregar a cambio toda tu atención.

quizá
Una última idea 08

No hace falta iluminarlo todo de una vez.

Enciende un pequeño candil.

No pretendas cambiar todo de la noche a la mañana. Solo Solo céntrate en decidirte a comenzar tu viaje.

Quizá tampoco necesitemos transformar por completo nuestra relación con la tecnología. Tal vez baste con recuperar unas pocas decisiones, proteger algunos espacios y recordar, de vez en cuando, dónde queremos estar realmente.
El Candil de Barro
Menos ruido. Más atención. Más vida.
Una forma de volver
candil